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Si te consideras un escritor, necesitas
sentarte y escribir algo cada día (todos los días). Supongo que si nos ponemos
exquisitos todo cuenta; desde un mensaje de texto a un correo electrónico. ¿Has
escrito hoy más de 1000 palabras? Pues no sé a qué estás esperando.
Si te consideras blogger, deberías postear
de forma regular, al menos, una vez a la semana.
Además deberías saber cómo se lleva una
página, deberías molestarte en aprender un poco de márketing y de social
media. Tampoco te vendría mal reflexionar sobre quién eres y qué estás
dispuesto a mostrar al mundo.
Ahora mismo, estoy convencido de que
todo escritor, necesita también ser blogger. Como ya dije no hay mejor
herramienta para un escritor que su blog.
Hoy te hablaré sobre esas cosas que ya
sabrás a estas alturas, pero que te irá bien recordar, esas cosas que hacen que
tener un blog no sea una tarea sencilla.
Ser blogger no es
fácil
#1. Tener una idea
Lo primero que necesitas para ser
blogger es… ¡exacto! Una idea que quieras compartir con el mundo.
Cuando hayas descubierto cuál es esa
idea, pregúntate por qué deberías compartirla con el mundo. Cuando lo sepas,
pregúntate de nuevo. Y otra vez. Y otra. Este proceso puede durar entre dos
días y cinco meses. Así que vas a tener tiempo de sobra para ir pensando qué
piensas aportar a esa conversación global que es Internet.
Hay muchos bloggers que escriben sin
pensar en sus lectores. Si eres de los que vas por ese camino, deja en paz el
blog. Hazte con un diario y punto. Si quieres publicar online debes entender
qué es lo que quiere tu audiencia.
Y para todos aquellos que no tenéis
blog (o que lo tenéis pero preferís leer los de los demás) tomaos un segundo y
comentad qué os gustaría leer. No perderéis más de 30 segundos y os aseguraréis
de tener material fresco siempre.
#2. Ahora toca
escribir
Bueno, a veces, esta es la peor parte.
Necesitas sentarte y escribir. O dejar de llamarte escritor. Si tampoco tienes
pensado publicar nada en Internet, entonces deja de llamarte blogger.
Tienes que sentarte y escribir. Aunque
creas que no tienes ideas. Escribe.
Y para todos aquellos que Les gustas
leer ese contenido gratuito, recordad que hay alguien detrás, escribiendo esto
para vosotros. Alguien que ha decidido hacer esto para vosotros, a pesar de
tener un trabajo que atender, una pareja, un niño…Recuerda que quién sea que
esté detrás de ese escrito también tiene una vida.
#3. Después de
escribir, toca editar
Si no piensas editar tus escritos,
entonces no eres escritor. ¿Te parece bastante claro?
Empieza por leer lo que has escrito en
voz alta, como si te fuera la vida en ello. Cambia, borra o corrige todo lo que
no suene natural. Luego lee todo al revés (empezando por el
final), frase por frase. Deja que descanse, al menos, un día y lee de nuevo.
Y para todos esos maravillosos lectores
que tenemos: si alguna vez te encuentras con un error gramatical u
ortográfico, mientras nos lees, pórtate bien, envía un correo o un mensaje
privado al blogger y dile que has encontrado un error, seguro que te lo
agradecerá. No hace falta que insultes, ni te metas con él.
#4. Las palabras
clave
Una vez publicas tu contenido, este se
va desangrando lentamente, y morirá en unas 24 horas. Sí, es duro, pero esa
suele ser la esperanza de vida de un artículo.
A menos que tengas a alguien famoso que
comparta tus pequeños tesoros con todos sus seguidores, tu artículo se quedará
en el baúl de los buscadores. Junto a otros 3,06 billones de artículo más.
La única posibilidad de que tu
contenido se vuelva viral, es encontrar esa palabra o frase que busca la gente.
Conseguir así, que tu artículo se muestre entre las primeras posiciones de la
página de Google.
Intenta usar la palabra clave que mejor
describa tu historia, y prueba a buscarla en Google, a ver qué resultados te muestra.
Si no hay conexión entre tu contenido y lo que te muestra Google, entonces es
que has elegido mal las palabras.
Busca otra keyword que describa tu
contenido y que, además, arroje resultados parecidos en los buscadores, usa esa
misma palabra en el título y en el cuerpo de tu artículo. Si no tienes muy
claro qué palabras deberías usa para tus artículos, puedes probar con la
herramienta Tendencias de búsqueda de Google.
#5. Haz tu historia a
medida de Internet
Ya comenté en otro artículo que los
lectores en Internet quieren contenido escaneable, aprende cómo hacerlo.
A los lectores les encantan las viñetas
y las viñetas numeradas. Algo que deberías saber de antemano es que al lector
le encantan las listas.
Intenta hacer tu contenido totalmente
escaneable. Si no lo tienes claro, dile a un amigo o familiar, que intente
escanear lo que has escrito. Si lo consigue, si puede repasar la página en
menos de 20 segundos, entonces lo has conseguido.
#6. El html también
existe
Lo siento, pero ya va siendo hora de que
alguien te lo diga: para ser blogger necesitas entender cómo funciona
Internet.
Si eres de los que está verde en este
tema (yo era uno de esos), entonces te recomiendo esta guía de Dan Gookin, que
cubre todo lo que necesitas saber para dominar el html, para que sepas qué está
pasando en cada momento, y cómo solucionar los problemas que pueden salir
(desconfiguración, mala tipografía, imágenes fuera de lugar…)
#7. Añade un poco de
salsa
Utiliza imágenes que describan tu
historia sin tener que leerla entera. Tus imágenes te ayudarán bastante a la
hora de vender tu historia a los demás.
Las imágenes son una de las cosas que
más atraen a los lectores. Prefieren compartir imágenes antes que artículos
enteros. Asegúrate de que usas ese tipo de imágenes.
Usa tu palabra clave en la descripción
y las etiquetas de esa imagen, así te asegurarás de que los buscadores también
encuentren tu imagen. Es como una señal que apunta a tu blog.
8. Cúrrate un buen
título
Lo primero, lo más esencial, lo total y
absolutamente necesario es… usa tu keyword en el título.
Imagina Internet como una autopista
llena de coches, hay atascos, embotellamientos, y millones de coches que van en
todas direcciones. El título de tu historia será la señal de tráfico que dirija
a los conductores hacia tu salida. ¿Por qué deberían visitar tu ciudad?
Las emociones suelen funcionar bien. Al
final, el título es más importante que la historia en sí. Trabaja en tu título
tanto tiempo como sea necesario, no le pongas lo primero que te venga a la
cabeza.
#9. Vende tu historia
Comparte lo que acabas de escribir en Facebook.
Pide a tus amigos, a tu novia, a todos que lo compartan en Facebook. Usa las
redes sociales (como si no lo supieras ya, ¿verdad?) Comparte tu historia
tantas veces como sea necesario (recuerda que no todo el mundo vive en la misma
franja horaria que tú).
A no ser que tengas unas relaciones
públicas, o un comercial, te vas a tener que encargar de las ventas tú mismo.
No esperes que la gente se enamore loca y desesperadamente de lo que haces así,
sin más. Has de ser tú, el que le cuente al mundo lo que haces y por qué vale
tanto la pena.
#10. Y repite
En cuanto termines tu historia,
deberías empezar con la siguiente. Toma fotografías allá donde vayas. Habla con
la gente, pregúntales cosas sobre ellos. Cuéntales tu historia a los demás para
ver sus reacciones. Haz lo que sea, pero no olvides que tienes que escribir.
Esta es la realidad de un blog. Supongo
que es mucho más de lo que uno se espera en un principio, ¿verdad? Tienes que
ser capaz de dar lo mejor de ti mismo y además saber aplicar esas dichosas
“reglas de Internet” para que la cosa funcione.
Ser blogger no es
fácil, es un trabajo bastante duro. Pero es un trabajo genial, no importa las
veces que tengas que leer, editar y reescribir. Nada importa, no hay mejor
sensación que la de publicar.
Por si todavía te queda alguna duda,
aquí te dejo esta checklist, para que no se te olvide nada. Ya he terminado mi
artículo.
Ahora te toca a ti ¿Te resulta
sencillo llevar tu blog? ¿Tienes alguna idea que complique todavía más la vida
del blogger?
Fuente: http: es.paperblog.com




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